Aunque monto este video en Madrid es mi último dia en Sao Paulo. Llegué hace 72 horas y sienta mucha saudade de todo absolutamente. Pienso en portugues y siento en brasileño. Gracias a todos, a Sao Paulo, Belém, Marabá, Rio de Janeiro, el aeropuerto de Salvador y la fazenda de Renata. Seguiré siendo Pimienta no Brasil, sólo que en Europa. Te amo, Brasil.
Suerte.
sábado, 8 de septiembre de 2012
martes, 4 de septiembre de 2012
Escala
Estoy en mi escala de camino a casa. Más concretamente a mi país de origen, que no tiene por qué haber ninguna casa como es en este caso, pero es el país donde nací y donde hablan el mismo idioma en el que estudié toda mi vida, y a eso se le llama casa. Estoy en el único lugar con wifi de todo el aeropuerto de Salvador (Bahía), y, por si alguien aún no lo sabe: Brasil. Es una pizzeria, de las que intentan disfrazar a los camareros de italianos y colocar opera: muy Bahia. Llegué a una hora en la que no había nadie y me adueñé de la única mesa con sofá y cuatro enchufes para mí sola; ahora no paran de llegar familias y parejas y de mirarme con cara de querer que me vaya de esta mesa magnífica; con diferencia es la más grande y guay, y, a cuarenta grados que hay, tengo el aparato de aire acondicionado enfocado a mi persona, como diría Isabel. Creo que el valiente que diseñó el interior de este restaurante lo hizo sentado justo desde donde estoy ahora.
Mi sentimiento de culpabilidad (que mañana desaparece: "yo me merezco lo mejor") me obligó a ocupar toda la superficie de la mesa para justificar ante esas miradas la necesidad de estar aqui y no en otro lugar. Sobre ella, además del portátil desde el que escribo coloqué los dos cargadores de teléfono y ordenador, está el plato con los restos de la comida (era macarrones con gambas y pimienta bahiana, delicia, pero me los acabé muy rápido), la taza del café y el surtido típico de azucares y adulzantes brasileños. Acabo de añadir (es realmente grande, sí) el sombrero invernal que me envió Mer desde Madrid (con la temperatura que hay aquí, ponérmelo es morirme), el libro que me regaló Junior (y que voy a comenzar hoy con toda la seguridad de que voy a amarlo casi tanto como a él), el Ipad con el cual pretendía ver algun video guardado para no aburrirme y donde sólo, gracias a Caio y Fran, tengo el show de Monster ball en Madison Square de Lady Gaga (y esta pizzeria no es el lugar); tengo el teléfono con la permanente conversación de las "othemas" abierta y viva, la sudadera del águila que era para Renata y que olvidé dar (lo siento! pero sé que te voy a ver de nuevo), mi neceser de maquillajes y reparaciones donde todo esta casi acabado (los lápices de ojos miden tres centímetros, como los de las señoras ahorradoras), tengo una camiseta de Sepultura, tengo el paquete de tabaco sin que se pueda fumar aqui dentro, tengo muchos regalos para Moisés, Alex, Nuria, Manuel, Lucia, Lidia, mi madre y mi padre que no voy a desvelar aqui por culpa de la popularidad del blog. Tengo el billete del vuelo que cojo en 3 horas que volverá a cambiar mi vida de nuevo, y no para viajar al pasado.
Tengo una pena enorme, y esto ocupa todo el resto de la mesa y parte de las demás, por tener que abandonar un pais que amé; pero donde también aprendí que no es sólo uno que decide lo que va ocurriendo (al mismo tiempo que sí), somos todas las cosas y las personas al mismo tiempo, nada es independiente a nada y el hecho de volver me da la oportunidad de aplicar todo lo nuevo a lo antiguo, y me parece que es el reto más fantástico que nunca me ofrecieron, y si no: aplicáos el cuento.
En la pared me coronan ocho Espíritu Santos en forma de paloma blanca de madera, cinco son pequeños, dos, medianos y uno más grande que todos los demás. Yo estoy debajo, en la mesa grande, la única con sofá y cuatro enchufes: la que todos quieren.
martes, 28 de agosto de 2012
martes, 14 de agosto de 2012
Regreso
Recuerdo abrir este blog a quince días de volar para Sao Paulo, ahora escribo esto quince dias antes de volver a España. Mi tiempo legal acaba aqui y tengo que regresar. He amado todo absolutamente que ha pasado aqui y en mi vida los ultimos seis meses. Aun no se si quiero volver o quedarme, pero, siendo sensata, si ya es difícil encontrar empleo con visado de turista no quiero imaginar fuera de ese plazo legal. Las instituciones me recomiendan que vuelva y creo que también es lo mejor. Ademas de todo hay una parte de mi quiere mucho presentaros a la nueva persona que soy, estoy muerta de miedo por lo que viene ahora, pero nunca descarto volver a salir, Estocolmo es una opción que cada día coge mas fuerza. Sao Paulo es una ciudad para tener muchos reales y asi disfrutar de ella, eso es América, puedes hacer lo que quieras, pagando. Ahora vuelvo a mi crisis española, a mi Moises y a mi Mer, a mi Ubeda. Quiero estudiar, ir al gimnasio y trabajar para ganar dinero y poder volver a salir cuando pueda. Creo que me encanta ser extranjera.
domingo, 22 de julio de 2012
Mi glamour
Mi tiempo como turista legal está acabando, aún así no paro de descubrir cosas, lugares y personas nuevas. Tengo la sensanción de que seguiré haciéndolo hasta mi último día en Brasil. Cuando no trabajas en un pais extranjero tienes unos quehaceres la mar de exóticos. Mi último descubriento son: las tapas de wáter transparentes; bares, barrios y cartas de menú dedicados al futbol; lámparas mágicas brasileñas y Junior, un tio que vive en Sao Paulo pero quiere vivir en Europa para conocer las tapas de wáter de allí. Los deseos de los humanos no cambian por cambiar de continente, hay cosas que son internacionles.
lunes, 9 de julio de 2012
Saudade
Echo de menos bailar con Las Grecas, sus guitarras y mis amigos. Mucho. Bailar sevillanas en la casa de Fran y Caio en San Mateo. Hacer el flyer borracha y caerme. Bailar esperando a pedir en la barra de cualquier garito. Bailar como en nochevieja, sobre suelo nuevo recién puesto. Bailar como si nos pagaran por eso. Quitar a la gente del podium para así nosotros bailar. Decir que somos gogós profesionales sólo para bailar. Bailar en la calle, en un callejón, sin música. Bailar en el taxi. Bailar desfilando en Gran Via. Bailar en Leganitos20, en la Plaza del Carmen, o en cualquier fiesta de cualquer tipo, no importa. Bailar todo: Black Sabbath, Mariah Carey o Hot Chip como si fuéramos Lola. I really miss our parties, friends; e vocês nao sabem quanto. <3 Espero que os llegue todo mi amor, porque yo no paro de enviar desde aqui al mismo tiempo que bailo.
sábado, 30 de junio de 2012
lunes, 18 de junio de 2012
Esperando respuesta
Recién examinada!
Ejemplo de frase en condicional: "Si yo fuera profesora de español, sería la mejor de la ciudad"
Deseadme suerte, este trabajo seria mi agua de mayo en junio.
Ejemplo de frase en condicional: "Si yo fuera profesora de español, sería la mejor de la ciudad"
Deseadme suerte, este trabajo seria mi agua de mayo en junio.
domingo, 17 de junio de 2012
Minha SPFW
Sí amigos. La cosa va en marcha. Esta semana fue la semana de la moda de Sao Paulo y ahí que estuve. Es interesante ver como cuando decía que era española (ellos lo traducen como 'europea') directamente las personas piensan que tu nivel de moda (industria, criterio...) en todos los sentidos es mayor, y la verdad es que no sabía donde meterme viendo ese espacio monstruo de sponsors monstruo que es la SPFW.
A parte de ser en un lugar que le da mil vueltas a Ifema, era en medio de un parque como el Retiro sólo que a lo Bestia, no puede estar todo más currado (por su puesto con sus paradojas organizativas, que aún seguimos en Sudamerica: entré sin ningun tipo de pase, pulsera o entrada, llegué a la puerta y dije "hola" y para dentro), la entrada al espacio ya te deja totalemente loco: una pasarela de madera de poco mas de un metro en penumbra por la que caminas acojonado porque hay agua a los lados iluminada con luz azul, sólo esto ya te está avisando de como de 'a lo grande' hacen aqui todo lo que tenga que ver con el glamour: les encanta.
Si nos parece cutre lo del circo de los stands de marcas y sponsors en Madrid, aqui le han dado la vuelta a todo eso: no son stands, cada marca (revistas, maquillaje..) tiene una sala donde entran personas invitadas con pulseras, como nuestro kissing room de Cibeles, sólo que hay doscientos, y tú entras al de las personas que conoces. Dentro tienes sofas, flores, una chica dispuesta a maquillarte, champagne y comida gratis, pantallas con el desfile que esta pasando en directo y regalos, muchos regalos. Yo que, era la última uva del racimo, recibí por ejemplo un kit de productos enorme, sólo por estar ahí. Os imaginais que en Madrid hacen eso? Seguro que algun listo se dedicaría a vender esas pulseras-pase por facebook.
El conflicto ético de lo pobre que es Brasil y lo poco que te acuerdas de eso ahí dentro estaba super presente. Había fotos gigantes de señores y señoras del interior recogiendo plantas en el campo, fotos de unos pies descalzos negros en la tierra de 10x10 presidían la entrada de un 'fumoir' enorme y fashion que había montado Marlboro. Creo que aquí tienen tan presente la naturaleza que aman lo artificial, el asfalto, todo lo urbanita, la iluminación azul o rosa, el metacrilato como lujo... Y lo conseguían: el diseño de todo ese espacio transmitía lujo y reais a borbotones.
Acabé en un coctel de la revista L'officiel Brasil (donde, y esto lo tengo que decir, la joya del catering eran unos chupitos de gazpacho de los que me puse morada). Era en la suit presidencial de un hotel caro de Sao Paulo, con unas vistas para suicidarse muy agusto de todos los rascacielos iluminados de noche. Todo era moqueta, espejos muy caros, lamparas que querian parecer antiguas y señoras y señores muy elegantes que guardaban la compostura todo el tiempo. Ahí recordé una fiesta de gente de lujo de Madrid en el Jardín Botánico y pensé en aquella frase de "la suerte de la fea, la guapa la desea", intenté traducirlo a portugués para tener un debate interesate con alguien pero el gazpacho se me había subido a la cabeza y no supe, entonces me limité a coreografiar que se me da mejor. El dj, como siempre, me amó: las personas decidieron dejar de guardar la compostura y acompañarme ("la europea esta bailando").
jueves, 7 de junio de 2012
lunes, 4 de junio de 2012
Las barras de labios
Llevo un par de semanas atareada intentando cosas, os estareís preguntando si obtengo resultados, lo sé, y la verdad es que sí, algunos más apreciables que otros pero todos positivos.
La mayoria estais empezando a creer, por mi manera de explicar y escribir aqui, que parece un concurso más que un cambio de país, pero es que es mas o menos así. A parte de plantear todo un reto, para mí y para cualquier persona normal, cambiar de vida de una capital de Europa a una capital de Sudamerica te obliga a aprender muy rápido que todo va más despacio, y este es el típico conflicto de personas como yo con el nervio en alza.
Por muchas veces que muchas personas de aqui me expliquen que tenga paciencia y que es asi de despacio todo, yo puedo entender la teoría, pero no dejo de estar intranquila pensando en el tiempo que esta pasando. Así que, estoy intendando cambiar de reto (si cambié de país, también puedo cambiar de reto) y plantearme a mi misma tener paciencia y disfrutar. Que pase lo que pase en Brasil sea bueno para mi, y esto puede ser en muchos sentidos.
Para esto tengo una planta carnivora que me ha regalado Renata y me paro a regarla de vez en cuando, eso sí, con paciencia.
Esta reflexión que parece de lo más normal me ha costado dos meses en Brasil, sí. Aprender a esperar y a saber que si una combinación falla es porque va a aparecer otra que va a ser mejor aún que la que falló es basicamente la religión de este país.
Y juro que funciona.
No se trata de quedarte sentado, pero es muy importante no sentirte triste o enfadado por algo que no está cuadrando, porque entonces nada va a aparecer. Como esos partidos de futbol donde a partir de que un equipo marque un gol el otro se siente tan ofendido, intimidado y perdedor que su propio espiritu no le deja luchar para poder ganar. El miedo a ver lo de enfrente como más grande y fuerte que uno paraliza y no permite hacer nada.
He conseguido prolongar mi visto, cosa dificil, alquilar un apartamento en Bela Vista, pero sobretodo he conseguido que las 24h del día sean 'ótimas' y eso es lo que más me gusta: que todo me guste.
domingo, 20 de mayo de 2012
La tortilla maravilha
Mañana 21 de mayo es Santa Virginia. Yo aún no soy santa, estoy de camino, así que para poder celebrarlo, hoy dia 20 he hecho el acto de buena fe que me llevará al cielo. Corriendo el riesgo de acabar en el infierno directamente (mi experiencia con tortillas no es muy amplia), he hecho una tortilla de patatas de 7 huevos, ¿el resultado? la tortilla más buena y gostosa que habéis probado nunca en vuestra vida espaNHola. Si amigas, ahora soy Santa y me merezco cualquier felicitación. Y, efectivamente, lo estáis pensando: todos los tontos tienen suerte.
sábado, 19 de mayo de 2012
Tutorial de animación alentadora personal
Este video es una explicación de qué haces en un país en el que llevas dos meses y te gusta tanto que quieres vivir en él. Estoy en trámites para ello. Me faltan cosas fundamentales como trabajo pero ya me encargo de escribirlo aqui mismo por si lo lee alguien al que le puedo interesar. Ya tengo casa, compartida con unas chicas marvillosas, en Bela Vista ("ancianas, cantinas italianas y gays" es como me describieron ellas el barrio; "adoro", respondí yo). Hacer una vida de cero no es fácil, tienes que tener mucho foco y firmeza como se dice aquí. Yo a veces me pierdo, asi que me hice este video personal para verlo de vez en cuando y saber que al final llegas, puede ser a la tercera, llegar cayendo, pero llegas. A todos los que estais en España, a los que son de España pero estan fuera, a los que están aquí y conozco y a los que no conozco de nada: amo Brasil y mi ciudad favorita es Belém, sí.
viernes, 18 de mayo de 2012
Medias con instrucciones
Estoy en la Rua João Cachoeira, que significa Calle João Cascada, y me he dicho: "Cascada es un apellido fenomenal!" Tener un apellido que representa sensaciones tan guay como "cascada" debe hacer que seas más feliz en la vida.
martes, 15 de mayo de 2012
Túnel de lavado & cachaça
Un cambio (de país, de idioma, de personas, de trabajo, de casa, de cultura, de gastronomía, de paisajes) es también una limpieza. Aún recuerdo aquel secreto que aprendí cuando era adolescente: limpiar la habitación sólo es cambiar las cosas de lugar. Vaciar la papelera no era más que colocar los papeles en otra papelera más grande que no estaba en mi cuarto, otra que estaba más lejos de mi. Aunque aparentemente sí, nada desaparece, sólo se mueve; yo lo he transformado: he convertido olivos en palmeras.
jueves, 3 de mayo de 2012
lunes, 30 de abril de 2012
Grabando en Río
No os preocupéis, que volvemos el jueves y estoy haciendo un montón de reportajes. Rezad para que no me roben el movil, hay oro. A la vuelta a Sao Paulo cuelgo todo.
domingo, 29 de abril de 2012
Rumbo a Río
La Madonna de Úbeda está apunto de apagar el movil y todos los dispositivos electrónicos. Volamos a Río de Janeiro en 4 minutos. Es uno de los regalos de mi cumpleaños, gracias Renata Barone.
sábado, 28 de abril de 2012
Flor de Pele, zumos, Consulado español y fiestas
Esta semana la he tenido ocupada, hice mil cosas. Y lo peor de todo: que la cámara del teléfono no funcionaba, me llegué a plantear no hacer nada y estar en casa con las persianas cerradas hasta que la cámara funcionara de nuevo, pero entonces me habló la conciencia lógica y me dijo que lo podía hacer sin necesidad de grabar, sólo tenía que escribirlo (aún sabiendo que nadie iba a leerlo).
Por un lado, y esto me hace muy feliz, tengo "medio enjaretado", y este término lo entenderán las personas que lo tienen que entender, lo del alquiler de casa con mi propio cuarto. Me apetece mucho hacer ajoblanco y tomarmelo mirando palmeras gigantes desde la ventana recién duchada con el pelo mojado, la verdad. (la misma opción con gazpacho es probable)
Quiero que sepáis que todos los que alguna vez en su vida vayan a visitarme a Sao Paulo van a hacer visita obligada a 'Flor de Pele', es uno de mis templos favoritos de la ciudad. Un lugar de belleza y estética puro e impoluto con un montón de negras divinas (también vestidas de blanco, sí) que hacen manicura, masajes, depilaciones y encajes de bolillos, y todo maravillosamente. El espacio es muy parecido al de una sala de espera de cualquier centro de salud de España, cuando avisas en el mostrador de que has llegado y das tu nombre, la supertiabuena que está ahí para recibirte coge un micrófono de los ochenta, lo saca de la nada -en serio, nunca entiendo dónde lo tenía guardado-, y llama (lo repite tres veces, tres) a la profesional que te ha tocado, (es una loteria, como la vida, la depilación) por su nombre (tienen nombres maravillosos) y también dice por megafonía lo que te vas a hacer, y todo con ese tono que se le pone a la gente cuando usa un microfono de megafonia para llamar a alguien (sí, el mismo de la cajera de supermercado: nasal y cantarín), y, el colmo: en portugués brasileiro. Ese momento es mágico:
- claro (mirandome a los ojos fijamente), um momemto, por favor. (agarra el micro y se escucha en cualquier rincón del edificio...) "VILMA ROSA DA SILVA, VILMA ROSA DA SILVA. SUA CLIENTA MARICARMEN PEREZ ESTÁ AQUI. PEDICURA EXPRESS E DEPILAÇAO AXILAS E ANUS - VILMA ROSA DA SILVA, VILMA ROSA DA SILVA. SUA CLIENTA MARICARMEN PEREZ ESTÁ AQUI. PEDICURA EXPRESS E DEPILAÇAO AXILAS E ANUS - VILMA ROSA DA SILVA, VILMA ROSA DA SILVA. SUA CLIENTA MARICARMEN PEREZ ESTÁ AQUI. PEDICURA EXPRESS E DEPILAÇAO AXILAS E ANUS" (la calidad del sonido es totalmente una chapuza, la voz es un puñetero vocoder) Vocè pode esperar aqui, por favor. (Ella no ha dejado de mirarte a los ojos en ningun momento, nadie sonrie, todo es cosa seria)
- obrigada.
Os coloco un ticket de un clienta anónima que me lo dejó como testimonio gráfico para el blog.
Y sí, amigas, las que me conocéis lo sabíais: por fin tengo la manicura de "azul satinado metalizado con manchas atigradas", en Brasil es todo cumplir sueños. (Tomar un vaso de ajoblanco con esta manicura mientras miras palmeras gigantes por la ventana recién duchada con el pelo mojado ya debe ser el éxtasis)
Hicimos otras cosas esta semana como comer pao de queijo (pido disculpas por las faltas ortográficas de acentos brasileños, mi teclado no da más de sí), ir a recoger cosas que me enviaron de Belém, ver una película de indios, ir al veterinario (Tonto, el perro de Renata está enfermo: le está creciendo el corazón muy rápido), enviar currículums, ir al gimnasio, ir A la garconne a comprar ropas bonitas, enviar más currículums, lavar el coche, tomar zumos gigantes (ojalá pudierais probar el zumo de naranja con açaí (os dejo foto también), ir al consulado español en Sao Paulo... Sí! Ir al consulado:
Era una especie de pijo vestido de La Martina, madrileño, diría que con mi edad. Cuando llegamos tuvimos que esperar diez minutos, sólo había esa mesa para atender a todos los españoles: él estaba tomando un café. Lleguó con una taza humeante caminando muy despacio, le importaba muy poco que hubiera una cola de quince personas (con bebés y niños) esperando a que él se pusiera su café (seguramente será tan idiota que era Nesspreso). Éramos las primeras, me acerqué a charlar con él, cercana pero muy profesional. Él estaba sentado en el borde de su silla, esas sillas horribles y masculinas giratorias, negras, de plástico mate con pequeños detalles de drapeado, que invitan a hacer el amago de girar todo el tiempo. Sí, pura masculinidad. La tranquilidad y total apatía de ese hombre era pasmosa, en serio.
- "Hola, buenos días. Vengo porque una empresa brasileña está interesada en contratarme. Quería saber qué documentos tengo que reunir para que la empresa pueda hacer esta gestión y si el consulado me puede ayudar a hacer esto."
- (pequeña sonrisa de malvado, silencio, la silla no paraba de moverse)
- (pequeña sonrisa de buena persona impaciente, silencio)
- "Es muy barato ser ilegal en Brasil (trago al café y sonrisa de nuevo), sólo tienes que pagar 8 reais (4€) por día cuando vayas a salir del país. Olvídate de esos papeles, anda."
- "... pero yo queria hacer ese contrato, estar aqui legal, con visado, con permiso de trabajo"
- "como quieras, pero puedes esperar sentada, mira este link" (y me apunta en un papel la web del Ministerio de trabajo de Brasil.)
Que en el propio Consulado me recomienden vivir sin "legalidad laboral" me alucina. Por un lado me gustó: él fue sincero, pero, ¿no debería ser así, no? En fín, sacad las conclusiones que queráis.
Yo ahora lo que busco es trabajo a secas, creo que la cosa está bien encaminada, anoche salimos a Yacht (por cierto la sesión era la misma del segundo año de Elástico y se me removió el alma, hasta canté emocionada Brimful of asha, no os digo más) y conocí a muchas personas a las que conquisté con mi acento de Jaén.
Mañana domingo vamos a Rio de Janeiro, el martes 1 es mi cumpleaños y lo celebramos allí. Me he propuesto enseñar a las personas que vengan a la fiesta "es una chica excelente" y que me la canten con acento, debe ser lo más.
Qué no se me olvide: mi don de la oportunidad, el único don que me dio Nuestro Señor Jesucristo, no ha desaparecido, incluso en otro continente permanece: me esta saliendo la muela del juicio y el dolor que estoy viviendo es maravilloso, tomo tres ibuprofenos al día, al menos los combino con agua de coco.
viernes, 27 de abril de 2012
viernes, 20 de abril de 2012
miércoles, 18 de abril de 2012
"Somos idiotas"
Acabo de volver a Sao Paulo (estuve quince días en Belém) y es todo tan diferente.
He aprendido (me han enseñado) muchas cosas allí y por eso me siento agradecida. Una de las más importantes es que hubo días en los que no me maquillaba (casi, la nada absuluta en mi diccionario es imposible) y otra méramente anecdótica es que aprendí a estar sucia, mojada y tener hambre, y a comer sin tenerla (para procurar no pasarla después).
He conocido a hombres mayores cultos y sabios que se hacían entender perfectamente en otro idioma para mí (porque así lo deseaban), que me contaban su vida. He pinchado en la fiesta moderna de turno, he sido aplaudida. He estado en lugares donde, y de esto me enteraba después, mi vida corría peligro. He jugado al futbolín. He visto los cielos más bonitos de mi vida, con las tormentas amarillas y grises más impresionantes que vi nunca. Me he bañado en rios de agua marrón con barcos a metros de mí. He sido la mesa 111 y la 84. He admirado a niños descalzos que juegan con un cubo de agua en la calle. Me han invitado a cachaça sin conocerme de nada, me han invitado a ser miembro de varias familias sin conocerme de nada. He bebido una de las mejores sangrías del mundo. He visto conciertos de bandas muy buenas. He celebrado las bodas de oro de un matrimonio que me invitó, sin saber yo quién era. Tenía los dos cojones de pedir Campari en antros pobres de cerveza. El domingo de resurrección presencié una misa en el salón de una casa donde el cura era una señora con un traje-chaqueta del 96 mostaza, el altar era un acuario sucio, sólo había mujeres, hasta hubo comunión. He cambiado planes por culpa de diluvios. He pasado calor pero también mucho frío, frío en el Amazonas, sí. He regalado mi abanico rojo de la Virgen de Guadalupe a una señora muy enferma de cáncer que no conocía (a ella no le faltaba maquillaje precisamente) y que sé que no volveré a ver, ella me invitó a cholate caliente. He sentido la fuerza de la fe que tienen muchas personas del norte de Brasil, fe en muchas cosas, no sólo en Dios. Fe en sus propias vidas (pobres, sin aspiraciones, sin recursos, sin asomos de prosperidad) Y he creído que era fuerte, y que podía hacer todo. Aún así me cuesta trabajo explicar lo que mi estancia en Belém ha cambiado la estructura de mi organismo, lo rico/pobre, sucio/limpio, lo complicado/fácil que es todo al mismo tiempo; nunca más volveré a pensar igual, sobre (casi) nada.
El 29 voy a pasar una semana en Rio de Janeiro, os intentaré informar de mis planes aquí antes y procuraré de nuevo grabar chorradas en Rio y arriesgarme a que me roben el movil allí, que ya va siendo hora.
jueves, 12 de abril de 2012
Aventuras en Belém (II)
En mi vida madrileña, jamás podría haber imaginado que iba a ir a un lugar donde no iba a pensar si mi pelo estaba en crisis, si mi ojera genética estába muy marcada o combinaban los pantalones con la camiseta que llevaba. Jamás. Y es el paraiso, amigas. Ser salvaje, al menos unas horas, te hace sentir fuerte, capaz y, en mi caso, afortunada. Una vez alguien me dijo: "piensa en cuánta gente del planeta tiene la oportunidad de vivir lo que tú estas viviendo, de ir a Belém, es un privilegio"
Estar en un lugar donde, y esto nunca lo vi en mi vida, la naturaleza es, y con diferencia, más fuerte que el hombre, hace que todo cambie. Que te sientas más pequeño, y a la vez más grande, hace que te sientas en comunión con el viento, y no con camareros de una discoteca. Bañarse en un rio de agua totalmente opaca marrón, sin ver lo que pasa dentro, donde se bañan niños que hacen su vida descalzos, con una piel perfecta. Que los cambios climáticos, lluvia, viento o iluminación, marquen el ritmo de la vida, como si eso fuera lo natural y lo correcto, y que todos lo acepten agradecidos. He comido manisoba, açaí, cupuaçú, tapioca.. frutas y raíces que ni sabía que existían y he conocido a personas inteligentes, buenas, que, afortunadamente, no son conscientes del todo del tesoro que les rodea, y eso les hace mejores. Arthur (Tusa), Jeanine, Luiza, Renán, Igor (Muc), Daniel, Ligador, Renato, Regina, Fredd, Marsola, Pablo, Nitro, Pedro, Tai son personas con mucho talento que viven en Belém. Quiero ser la mezcla perfecta de Renata, Jonathan e Caio: obrigada, queridos.
sábado, 7 de abril de 2012
El clima de Belém (casi Amazonas)
Mis días en Belém están siendo muy variopintos. Podría contar mil cosas, pero básicamente (en esta entrada, ya me enrollaré más adelante) os explicaré que Belém es la ciudad puerta al Amazonas, imaginad: el clima es de lo más especial, y la ciudad es más bien pobre.
Los dos primeros días estuve más bien descontextualizada (que lo sigo, no os creáis que me he convertido de repente) sobretodo porque la combinación calor y humedad insoportable con pobreza y suciedad no es muy buena.
Eso sí, la naturaleza es increible, todas las tarde llueve, y la ciudad entera vive con ello, se inundan las calles, todos se mojan. Después para y la vida continúa, así cada tarde. Es una lluvia muy potente así que la ciudad se paraliza, no se puede conducir y suele haber accidentes.
Esto es en casa de Marsola, un amigo encantador de Caio que me regaló el privilegio de estar una tarde en un lugar limpio.
Sé que la mayoría de vosotros pasáis de los árboles y las nubes, pero la naturaleza aqui está tan presente y es tan potente que una no puede parar de flipar.
Tigre
Belem do Pará es muy salvaje, en todos los sentidos. Hay que ser un tigre o mueres, nada de flamenca.
lunes, 2 de abril de 2012
En los aviones brasileiros
A mi lado hay una anciana que ronda los noventa años. Es prácticamente un cadáver: con piel muy arrugada, despegada del cuerpo, mandíbula demasiado móvil, orejas desproporcionadas, cuerpo doblado y pelo blanco mal recogido en un moño que seguramente le hizo alguien. Su piel está llena de pecas y no tiene ni un pelo en las cejas. La dentadura le falla, parece estar recolocándosela todo el tiempo. Y no da la sensación de ser ni mucho menos rica.
La amo.
Lleva un vestido camisero rosa chicle con lunares grandes blancos, el cinturón va a juego pero a la inversa: blanco con lunares rosas. Una de las horquillas que le sujeta el pelo del moño lleva una flor muy grande fucsia, más grande que los lóbulos de sus orejas. Y sus uñas: lleva las mejores uñas que vi nunca, en color coral (quisquilla, que diría una diseñadora que conozco), brillantes, impolutas, largo perfecto, como recién pintadas: transmiten tropicalidad y vida.
La amo. Ella es la paradoja'.
En el fondo, a pesar de apreciar que su pulso no le permitiría hacer esa labor, quiero creer que se las pintó ella.
Y que ha permitido que sea la azafata quien le abroche el cinturón de seguridad, no por dificultades de la edad, sino porque aún el esmalte no se secó, ella es tan divina que le gusta pintarse las uñas mientra embarca.
domingo, 1 de abril de 2012
Marabá experience
Soy una persona afortunada. De camino a Belém (9 horas de viaje), resulta que el motor del avión se inunda. Lo mejor es que lo dicen por megafonía, cosa que yo apenas entendí, pero me encantó la reacción de la gente.
A los cinco minutos paramos en el culo del mundo. Un aeropuerto del tamaño de la estación de Linares Baeza con sólo un mostrador de una compañia y una puerta de embarque, al parecer salía un vuelo a la semana.
Nos dicen que tardaran una hora en arreglarlo, pero han sido 7 y media. Lo mejor: que teníamos que estar pendientes de que nos avisaran, no salir de una habitación cutre don había 12 grados (si salías a la calle eran 50) y esperar. Normal: la gente desesperó y empezaron a mandarlos en taxis pagados por la compañía al hotel de la ciudad más cercana (Marabá, a dos horas en coche), decían que nos pagaban la estancia hasta tres días, despues ya no.
Aquí me puse a gritar en inglés y dije que quería comprar un billete nuevo para el próximo vuelo (pensando que estaba en Paris), el chico, sonriendo me respondió: el próximo vuelo es el miercoles, señora.
En medio de la nada, sin tiendas, sin cafeterias abiertas y con mucha gente que se dirigía a mi espontáneamente hablándome en portugués (esto me alienta: paso por una brasileira?).
Después de todo hice varios amigos: Bruno, está casado con hijos y va a Madrid en Junio, le recomendé algunos lugares, él también lo hizo de Belém. Romario, el unico gay del grupo (he dicho que yo era la unica extrangera?, esto era muy grande), a Romario lo llevaba viendo una hora desfilando con su maleta de ruedas de flores tropicales en tonos pasteles, con una camiseta con escote de pico ajustada que rezaba "fruto tropical", esto me enamoró y él viene a la sesión que hago en Meachuta con sus amigas, nos intercambiamos los teléfonos. Y la mejor: especie de novicia de unos veintycuatro años, no recuerdo su nombre, pero no paraba de repetirme haciendo esfuerzos y malabares para hablar español, que su sueño era vivir en Paris. Cuando le conté mi experiencia de estar en Brasil y no en Europa a ella se le olvidaba el calor, la inundación del motor y todo: juntaba las manos y sonreía abriendo mucho la boca. Se despidió de mi en Belém, me presentó a sus padres y me dio un abrazo.
He aprendido a recargar mi teléfono, cómo funcionas las cabinas en Brasil, los dos mil códigos diferentes para los móviles que hay en este país y que Jonathan me ayudó de sorprendentemente de una manera activa. Gracias.
Siete horas más tarde y cuando llegó la policia y la prensa para hacer fotos y grabar, nos han dicho que volvíamos a hacer checkin y a subir en el mismo avion, que, en teoría, no se podía usar... El viaje en ese avión ha sido sólo una hora (todo el mundo en silencio, pienso que rezaban), pero una hora HORRIVEL!
jueves, 29 de marzo de 2012
Cosas de casa
Una casa de Brasil está llena de cosas maravillosas que jamás encontraríamos en una española. Para empezar, la alimentación. Una de las cosas más importantes que no falta en ninguna casa es la pimienta, pimienta de todo tipo de todas las clases posibles (hay decenas); esto para mí supuso una de las más importantes señales que recibí al llegar al país: estaba en el sitio adecuado.
Lo que diferencia a un país de otro es la situación geográfica en el planeta y el tamaño, bien, la situación de Brasil es la que provoca el clima tan vivo que hay, cambia todo el rato: diluvia, te mueres de calor, diluvia, a los quince minutos está nublado, sale el sol y es verano... vives las cuatro estaciones del año en veinticuatro horas (imagináos para vestirse uno por la mañana, locura); del concepto tamaño no hablamos, creo que es evidente. A su vez, este clima tan especial, húmedo y variante provoca una naturaleza específica y rica en todo (colores, sabores, formas), alimentos que sólo hay aquí y que, al mismo tiempo: provoca personalidades en los brasileiros. Que TODOS los brasileños estén enamorados de su país y su cultura, no respetan la música que hacen ellos mismos: la aman, que haya una especie de crema Nivea (que no sabe a nada pero engancha) para desayunar, que el asfalto de cualquier barrio (hasta el más rico) esté destrozado por las raices de los árboles gigantes (y se respete así) que cualquier diseño de tetrabrik provoque la felicidad, que existan frutas de color verde en forma de estrella... a mi, personalmente, me parece lo más.
Preparativos para viajar a una ciudad del norte
Hoy ha sido el día de la preparación de El Viaje que, además de ser una telenovela brasileña de la que era fan Renata, es lo que voy a hacer durante la semana santa. Esta vez SÍ que me voy a otro planeta amigas, ¿estaré preparada? ¿no? La información que recibo de Caio, Dani, Jonathan o Clarisse (nativos de Belém do Pará, donde voy) me desconcierta: son personas tan diferentes y me dan datos tan opuestos que una no sabe qué hacer. Así que voy para todo un poco. Cocodrilos o glamour, mosquitos asesinos o maricas locas (esto es parecido de lidiar, la verdad), como conclusión: estilismos para "loquemeechen". Espero no morir en el intento de ser perfecta en cada situación (una no se va a un pueblo al lado del amazonas a pinchar todos los días), y, si es así, que quede este video como prueba para la posteridad de que yo, por lo menos, iba con una buena preparación (de la mental, mejor ni hablamos: babadera pura)
martes, 27 de marzo de 2012
Cielo, árboles y rascacielos
No es por nada, pero si hay tipos de cielos, el de Sao Paulo es de los más grandes que he visto nunca. Sé que siempre hablan de la delincuencia que hay aquí, pero me da la sensación de que todos al final son buenos y no van al infierno, hay sitio para todos.
Y si no nos aceptan en el cielo, en las últimas plantas de los rascielos debe de ser más o menos lo mismo y con más comodidades. Prefiero eso.
Y si no nos aceptan en el cielo, en las últimas plantas de los rascielos debe de ser más o menos lo mismo y con más comodidades. Prefiero eso.
Beto, Marley y Nero
Hoy hemos comido en una hamburguesería muito gostosa, los batidos y zumos en Brasil son los mejores del mundo, puedes pedir hasta vasos de 700cl para ti solo. Maravilloso, nadie anda por ahí como una loca deshidratada. Por supuesto, la hamburguesería tenía vistas a la selva, otra maravilla. He conocido a Beto, un músico fantástico que vivía en Berlín y ha decidido terminar su ciclo en Europa para venirse a un país con mejor iluminación y más vegetación. Los dos empezamos una vida nueva que rodeado de árboles y plantas gigantes siempre es mejor (por el posible golpe: para amortiguar, digo. Un matorral siempre ayuda, os lo digo por experiencia)
Mil anos
Ayer conocí a Thaís, que es una tia de puta madre que canta tan bien que quiso darme la bienvenida. Y yo se lo agradezco obrigadísima. Creo que es la primera vez que escucho una canción de Shakira y me emociono (en serio). Os dejo con su actuación y esfuerzo de cantar en español.
"Mil anos no me alcanzaráan,
(mil anos no me alcazarán)
para borrarte y olvidar:
que agora estou aquí
queriendo convertir
los campos en ciudad,
mezclando el cielo con el mar"
Bravo, Thaís.
domingo, 25 de marzo de 2012
Avda. Paulista
Mañana es el cumpleaños de Renata, así que hemos quedado con Thaís para tomar algo en la Avda. Paulista. Me he comprado un bolso de lunares y hemos acabado tocando la harmónica en la terraza de su casa. Todo muy de Brasil.
sábado, 24 de marzo de 2012
Liberdade (SP) Fashion hair festival
No quería caer en esto de lo fashion, pero no he podido evitar querer mostrar la última moda de peinados cool en Liberdade (el barrio japonés de Sao Paulo). Después de una ardua investigación de Renata y yo por las más importantes peluquerías y salones de la zona os hemos seleccionado los peinados más elegidos por los 'liberdadenses'. Desde aquí lanzamos el mensaje de ánimo a ponerlo de moda en Madrid. Hombres que parecen lesbianas, efectivamente amigos: es el futuro. Ni gays, ni heteros, ni lesbianas: todo en uno, eso es Sao Paulo, o futuro.
Estas dos últimas ladies sí son dos lesbianas, queridos; aún así nos gustaron igual.
Estas dos últimas ladies sí son dos lesbianas, queridos; aún así nos gustaron igual.
Liberdade pura
Liberdade es un barrio muy guay (o muito legal, que se diría aqui). Es básicamente un barrio japonés, y hay plástico, comida y religión a puñados a tu alrededor. Hemos pasado allí el día, tentando a la suerte con el iphone en la mano todo el rato. Hay tanto mix de santos, ventas ambulantes, idiomas, comidas y rostros que uno no sabe muy bien donde se encuentra de no ser por su propia creencia interna. Hoy hemos estado en todo el mundo. Liberdade pura. Babadera pura.
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