Sí amigos. La cosa va en marcha. Esta semana fue la semana de la moda de Sao Paulo y ahí que estuve. Es interesante ver como cuando decía que era española (ellos lo traducen como 'europea') directamente las personas piensan que tu nivel de moda (industria, criterio...) en todos los sentidos es mayor, y la verdad es que no sabía donde meterme viendo ese espacio monstruo de sponsors monstruo que es la SPFW.
A parte de ser en un lugar que le da mil vueltas a Ifema, era en medio de un parque como el Retiro sólo que a lo Bestia, no puede estar todo más currado (por su puesto con sus paradojas organizativas, que aún seguimos en Sudamerica: entré sin ningun tipo de pase, pulsera o entrada, llegué a la puerta y dije "hola" y para dentro), la entrada al espacio ya te deja totalemente loco: una pasarela de madera de poco mas de un metro en penumbra por la que caminas acojonado porque hay agua a los lados iluminada con luz azul, sólo esto ya te está avisando de como de 'a lo grande' hacen aqui todo lo que tenga que ver con el glamour: les encanta.
Si nos parece cutre lo del circo de los stands de marcas y sponsors en Madrid, aqui le han dado la vuelta a todo eso: no son stands, cada marca (revistas, maquillaje..) tiene una sala donde entran personas invitadas con pulseras, como nuestro kissing room de Cibeles, sólo que hay doscientos, y tú entras al de las personas que conoces. Dentro tienes sofas, flores, una chica dispuesta a maquillarte, champagne y comida gratis, pantallas con el desfile que esta pasando en directo y regalos, muchos regalos. Yo que, era la última uva del racimo, recibí por ejemplo un kit de productos enorme, sólo por estar ahí. Os imaginais que en Madrid hacen eso? Seguro que algun listo se dedicaría a vender esas pulseras-pase por facebook.
El conflicto ético de lo pobre que es Brasil y lo poco que te acuerdas de eso ahí dentro estaba super presente. Había fotos gigantes de señores y señoras del interior recogiendo plantas en el campo, fotos de unos pies descalzos negros en la tierra de 10x10 presidían la entrada de un 'fumoir' enorme y fashion que había montado Marlboro. Creo que aquí tienen tan presente la naturaleza que aman lo artificial, el asfalto, todo lo urbanita, la iluminación azul o rosa, el metacrilato como lujo... Y lo conseguían: el diseño de todo ese espacio transmitía lujo y reais a borbotones.
Acabé en un coctel de la revista L'officiel Brasil (donde, y esto lo tengo que decir, la joya del catering eran unos chupitos de gazpacho de los que me puse morada). Era en la suit presidencial de un hotel caro de Sao Paulo, con unas vistas para suicidarse muy agusto de todos los rascacielos iluminados de noche. Todo era moqueta, espejos muy caros, lamparas que querian parecer antiguas y señoras y señores muy elegantes que guardaban la compostura todo el tiempo. Ahí recordé una fiesta de gente de lujo de Madrid en el Jardín Botánico y pensé en aquella frase de "la suerte de la fea, la guapa la desea", intenté traducirlo a portugués para tener un debate interesate con alguien pero el gazpacho se me había subido a la cabeza y no supe, entonces me limité a coreografiar que se me da mejor. El dj, como siempre, me amó: las personas decidieron dejar de guardar la compostura y acompañarme ("la europea esta bailando").
Que genial.....tu relato...,,,me imagino...todo lo ke pasaste...genial eh......pimienta
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