Suerte.
lunes, 30 de abril de 2012
Grabando en Río
No os preocupéis, que volvemos el jueves y estoy haciendo un montón de reportajes. Rezad para que no me roben el movil, hay oro. A la vuelta a Sao Paulo cuelgo todo.
domingo, 29 de abril de 2012
Rumbo a Río
La Madonna de Úbeda está apunto de apagar el movil y todos los dispositivos electrónicos. Volamos a Río de Janeiro en 4 minutos. Es uno de los regalos de mi cumpleaños, gracias Renata Barone.
sábado, 28 de abril de 2012
Flor de Pele, zumos, Consulado español y fiestas
Esta semana la he tenido ocupada, hice mil cosas. Y lo peor de todo: que la cámara del teléfono no funcionaba, me llegué a plantear no hacer nada y estar en casa con las persianas cerradas hasta que la cámara funcionara de nuevo, pero entonces me habló la conciencia lógica y me dijo que lo podía hacer sin necesidad de grabar, sólo tenía que escribirlo (aún sabiendo que nadie iba a leerlo).
Por un lado, y esto me hace muy feliz, tengo "medio enjaretado", y este término lo entenderán las personas que lo tienen que entender, lo del alquiler de casa con mi propio cuarto. Me apetece mucho hacer ajoblanco y tomarmelo mirando palmeras gigantes desde la ventana recién duchada con el pelo mojado, la verdad. (la misma opción con gazpacho es probable)
Quiero que sepáis que todos los que alguna vez en su vida vayan a visitarme a Sao Paulo van a hacer visita obligada a 'Flor de Pele', es uno de mis templos favoritos de la ciudad. Un lugar de belleza y estética puro e impoluto con un montón de negras divinas (también vestidas de blanco, sí) que hacen manicura, masajes, depilaciones y encajes de bolillos, y todo maravillosamente. El espacio es muy parecido al de una sala de espera de cualquier centro de salud de España, cuando avisas en el mostrador de que has llegado y das tu nombre, la supertiabuena que está ahí para recibirte coge un micrófono de los ochenta, lo saca de la nada -en serio, nunca entiendo dónde lo tenía guardado-, y llama (lo repite tres veces, tres) a la profesional que te ha tocado, (es una loteria, como la vida, la depilación) por su nombre (tienen nombres maravillosos) y también dice por megafonía lo que te vas a hacer, y todo con ese tono que se le pone a la gente cuando usa un microfono de megafonia para llamar a alguien (sí, el mismo de la cajera de supermercado: nasal y cantarín), y, el colmo: en portugués brasileiro. Ese momento es mágico:
- claro (mirandome a los ojos fijamente), um momemto, por favor. (agarra el micro y se escucha en cualquier rincón del edificio...) "VILMA ROSA DA SILVA, VILMA ROSA DA SILVA. SUA CLIENTA MARICARMEN PEREZ ESTÁ AQUI. PEDICURA EXPRESS E DEPILAÇAO AXILAS E ANUS - VILMA ROSA DA SILVA, VILMA ROSA DA SILVA. SUA CLIENTA MARICARMEN PEREZ ESTÁ AQUI. PEDICURA EXPRESS E DEPILAÇAO AXILAS E ANUS - VILMA ROSA DA SILVA, VILMA ROSA DA SILVA. SUA CLIENTA MARICARMEN PEREZ ESTÁ AQUI. PEDICURA EXPRESS E DEPILAÇAO AXILAS E ANUS" (la calidad del sonido es totalmente una chapuza, la voz es un puñetero vocoder) Vocè pode esperar aqui, por favor. (Ella no ha dejado de mirarte a los ojos en ningun momento, nadie sonrie, todo es cosa seria)
- obrigada.
Os coloco un ticket de un clienta anónima que me lo dejó como testimonio gráfico para el blog.
Y sí, amigas, las que me conocéis lo sabíais: por fin tengo la manicura de "azul satinado metalizado con manchas atigradas", en Brasil es todo cumplir sueños. (Tomar un vaso de ajoblanco con esta manicura mientras miras palmeras gigantes por la ventana recién duchada con el pelo mojado ya debe ser el éxtasis)
Hicimos otras cosas esta semana como comer pao de queijo (pido disculpas por las faltas ortográficas de acentos brasileños, mi teclado no da más de sí), ir a recoger cosas que me enviaron de Belém, ver una película de indios, ir al veterinario (Tonto, el perro de Renata está enfermo: le está creciendo el corazón muy rápido), enviar currículums, ir al gimnasio, ir A la garconne a comprar ropas bonitas, enviar más currículums, lavar el coche, tomar zumos gigantes (ojalá pudierais probar el zumo de naranja con açaí (os dejo foto también), ir al consulado español en Sao Paulo... Sí! Ir al consulado:
Era una especie de pijo vestido de La Martina, madrileño, diría que con mi edad. Cuando llegamos tuvimos que esperar diez minutos, sólo había esa mesa para atender a todos los españoles: él estaba tomando un café. Lleguó con una taza humeante caminando muy despacio, le importaba muy poco que hubiera una cola de quince personas (con bebés y niños) esperando a que él se pusiera su café (seguramente será tan idiota que era Nesspreso). Éramos las primeras, me acerqué a charlar con él, cercana pero muy profesional. Él estaba sentado en el borde de su silla, esas sillas horribles y masculinas giratorias, negras, de plástico mate con pequeños detalles de drapeado, que invitan a hacer el amago de girar todo el tiempo. Sí, pura masculinidad. La tranquilidad y total apatía de ese hombre era pasmosa, en serio.
- "Hola, buenos días. Vengo porque una empresa brasileña está interesada en contratarme. Quería saber qué documentos tengo que reunir para que la empresa pueda hacer esta gestión y si el consulado me puede ayudar a hacer esto."
- (pequeña sonrisa de malvado, silencio, la silla no paraba de moverse)
- (pequeña sonrisa de buena persona impaciente, silencio)
- "Es muy barato ser ilegal en Brasil (trago al café y sonrisa de nuevo), sólo tienes que pagar 8 reais (4€) por día cuando vayas a salir del país. Olvídate de esos papeles, anda."
- "... pero yo queria hacer ese contrato, estar aqui legal, con visado, con permiso de trabajo"
- "como quieras, pero puedes esperar sentada, mira este link" (y me apunta en un papel la web del Ministerio de trabajo de Brasil.)
Que en el propio Consulado me recomienden vivir sin "legalidad laboral" me alucina. Por un lado me gustó: él fue sincero, pero, ¿no debería ser así, no? En fín, sacad las conclusiones que queráis.
Yo ahora lo que busco es trabajo a secas, creo que la cosa está bien encaminada, anoche salimos a Yacht (por cierto la sesión era la misma del segundo año de Elástico y se me removió el alma, hasta canté emocionada Brimful of asha, no os digo más) y conocí a muchas personas a las que conquisté con mi acento de Jaén.
Mañana domingo vamos a Rio de Janeiro, el martes 1 es mi cumpleaños y lo celebramos allí. Me he propuesto enseñar a las personas que vengan a la fiesta "es una chica excelente" y que me la canten con acento, debe ser lo más.
Qué no se me olvide: mi don de la oportunidad, el único don que me dio Nuestro Señor Jesucristo, no ha desaparecido, incluso en otro continente permanece: me esta saliendo la muela del juicio y el dolor que estoy viviendo es maravilloso, tomo tres ibuprofenos al día, al menos los combino con agua de coco.
viernes, 27 de abril de 2012
viernes, 20 de abril de 2012
miércoles, 18 de abril de 2012
"Somos idiotas"
Acabo de volver a Sao Paulo (estuve quince días en Belém) y es todo tan diferente.
He aprendido (me han enseñado) muchas cosas allí y por eso me siento agradecida. Una de las más importantes es que hubo días en los que no me maquillaba (casi, la nada absuluta en mi diccionario es imposible) y otra méramente anecdótica es que aprendí a estar sucia, mojada y tener hambre, y a comer sin tenerla (para procurar no pasarla después).
He conocido a hombres mayores cultos y sabios que se hacían entender perfectamente en otro idioma para mí (porque así lo deseaban), que me contaban su vida. He pinchado en la fiesta moderna de turno, he sido aplaudida. He estado en lugares donde, y de esto me enteraba después, mi vida corría peligro. He jugado al futbolín. He visto los cielos más bonitos de mi vida, con las tormentas amarillas y grises más impresionantes que vi nunca. Me he bañado en rios de agua marrón con barcos a metros de mí. He sido la mesa 111 y la 84. He admirado a niños descalzos que juegan con un cubo de agua en la calle. Me han invitado a cachaça sin conocerme de nada, me han invitado a ser miembro de varias familias sin conocerme de nada. He bebido una de las mejores sangrías del mundo. He visto conciertos de bandas muy buenas. He celebrado las bodas de oro de un matrimonio que me invitó, sin saber yo quién era. Tenía los dos cojones de pedir Campari en antros pobres de cerveza. El domingo de resurrección presencié una misa en el salón de una casa donde el cura era una señora con un traje-chaqueta del 96 mostaza, el altar era un acuario sucio, sólo había mujeres, hasta hubo comunión. He cambiado planes por culpa de diluvios. He pasado calor pero también mucho frío, frío en el Amazonas, sí. He regalado mi abanico rojo de la Virgen de Guadalupe a una señora muy enferma de cáncer que no conocía (a ella no le faltaba maquillaje precisamente) y que sé que no volveré a ver, ella me invitó a cholate caliente. He sentido la fuerza de la fe que tienen muchas personas del norte de Brasil, fe en muchas cosas, no sólo en Dios. Fe en sus propias vidas (pobres, sin aspiraciones, sin recursos, sin asomos de prosperidad) Y he creído que era fuerte, y que podía hacer todo. Aún así me cuesta trabajo explicar lo que mi estancia en Belém ha cambiado la estructura de mi organismo, lo rico/pobre, sucio/limpio, lo complicado/fácil que es todo al mismo tiempo; nunca más volveré a pensar igual, sobre (casi) nada.
El 29 voy a pasar una semana en Rio de Janeiro, os intentaré informar de mis planes aquí antes y procuraré de nuevo grabar chorradas en Rio y arriesgarme a que me roben el movil allí, que ya va siendo hora.
jueves, 12 de abril de 2012
Aventuras en Belém (II)
En mi vida madrileña, jamás podría haber imaginado que iba a ir a un lugar donde no iba a pensar si mi pelo estaba en crisis, si mi ojera genética estába muy marcada o combinaban los pantalones con la camiseta que llevaba. Jamás. Y es el paraiso, amigas. Ser salvaje, al menos unas horas, te hace sentir fuerte, capaz y, en mi caso, afortunada. Una vez alguien me dijo: "piensa en cuánta gente del planeta tiene la oportunidad de vivir lo que tú estas viviendo, de ir a Belém, es un privilegio"
Estar en un lugar donde, y esto nunca lo vi en mi vida, la naturaleza es, y con diferencia, más fuerte que el hombre, hace que todo cambie. Que te sientas más pequeño, y a la vez más grande, hace que te sientas en comunión con el viento, y no con camareros de una discoteca. Bañarse en un rio de agua totalmente opaca marrón, sin ver lo que pasa dentro, donde se bañan niños que hacen su vida descalzos, con una piel perfecta. Que los cambios climáticos, lluvia, viento o iluminación, marquen el ritmo de la vida, como si eso fuera lo natural y lo correcto, y que todos lo acepten agradecidos. He comido manisoba, açaí, cupuaçú, tapioca.. frutas y raíces que ni sabía que existían y he conocido a personas inteligentes, buenas, que, afortunadamente, no son conscientes del todo del tesoro que les rodea, y eso les hace mejores. Arthur (Tusa), Jeanine, Luiza, Renán, Igor (Muc), Daniel, Ligador, Renato, Regina, Fredd, Marsola, Pablo, Nitro, Pedro, Tai son personas con mucho talento que viven en Belém. Quiero ser la mezcla perfecta de Renata, Jonathan e Caio: obrigada, queridos.
sábado, 7 de abril de 2012
El clima de Belém (casi Amazonas)
Mis días en Belém están siendo muy variopintos. Podría contar mil cosas, pero básicamente (en esta entrada, ya me enrollaré más adelante) os explicaré que Belém es la ciudad puerta al Amazonas, imaginad: el clima es de lo más especial, y la ciudad es más bien pobre.
Los dos primeros días estuve más bien descontextualizada (que lo sigo, no os creáis que me he convertido de repente) sobretodo porque la combinación calor y humedad insoportable con pobreza y suciedad no es muy buena.
Eso sí, la naturaleza es increible, todas las tarde llueve, y la ciudad entera vive con ello, se inundan las calles, todos se mojan. Después para y la vida continúa, así cada tarde. Es una lluvia muy potente así que la ciudad se paraliza, no se puede conducir y suele haber accidentes.
Esto es en casa de Marsola, un amigo encantador de Caio que me regaló el privilegio de estar una tarde en un lugar limpio.
Sé que la mayoría de vosotros pasáis de los árboles y las nubes, pero la naturaleza aqui está tan presente y es tan potente que una no puede parar de flipar.
Tigre
Belem do Pará es muy salvaje, en todos los sentidos. Hay que ser un tigre o mueres, nada de flamenca.
lunes, 2 de abril de 2012
En los aviones brasileiros
A mi lado hay una anciana que ronda los noventa años. Es prácticamente un cadáver: con piel muy arrugada, despegada del cuerpo, mandíbula demasiado móvil, orejas desproporcionadas, cuerpo doblado y pelo blanco mal recogido en un moño que seguramente le hizo alguien. Su piel está llena de pecas y no tiene ni un pelo en las cejas. La dentadura le falla, parece estar recolocándosela todo el tiempo. Y no da la sensación de ser ni mucho menos rica.
La amo.
Lleva un vestido camisero rosa chicle con lunares grandes blancos, el cinturón va a juego pero a la inversa: blanco con lunares rosas. Una de las horquillas que le sujeta el pelo del moño lleva una flor muy grande fucsia, más grande que los lóbulos de sus orejas. Y sus uñas: lleva las mejores uñas que vi nunca, en color coral (quisquilla, que diría una diseñadora que conozco), brillantes, impolutas, largo perfecto, como recién pintadas: transmiten tropicalidad y vida.
La amo. Ella es la paradoja'.
En el fondo, a pesar de apreciar que su pulso no le permitiría hacer esa labor, quiero creer que se las pintó ella.
Y que ha permitido que sea la azafata quien le abroche el cinturón de seguridad, no por dificultades de la edad, sino porque aún el esmalte no se secó, ella es tan divina que le gusta pintarse las uñas mientra embarca.
domingo, 1 de abril de 2012
Marabá experience
Soy una persona afortunada. De camino a Belém (9 horas de viaje), resulta que el motor del avión se inunda. Lo mejor es que lo dicen por megafonía, cosa que yo apenas entendí, pero me encantó la reacción de la gente.
A los cinco minutos paramos en el culo del mundo. Un aeropuerto del tamaño de la estación de Linares Baeza con sólo un mostrador de una compañia y una puerta de embarque, al parecer salía un vuelo a la semana.
Nos dicen que tardaran una hora en arreglarlo, pero han sido 7 y media. Lo mejor: que teníamos que estar pendientes de que nos avisaran, no salir de una habitación cutre don había 12 grados (si salías a la calle eran 50) y esperar. Normal: la gente desesperó y empezaron a mandarlos en taxis pagados por la compañía al hotel de la ciudad más cercana (Marabá, a dos horas en coche), decían que nos pagaban la estancia hasta tres días, despues ya no.
Aquí me puse a gritar en inglés y dije que quería comprar un billete nuevo para el próximo vuelo (pensando que estaba en Paris), el chico, sonriendo me respondió: el próximo vuelo es el miercoles, señora.
En medio de la nada, sin tiendas, sin cafeterias abiertas y con mucha gente que se dirigía a mi espontáneamente hablándome en portugués (esto me alienta: paso por una brasileira?).
Después de todo hice varios amigos: Bruno, está casado con hijos y va a Madrid en Junio, le recomendé algunos lugares, él también lo hizo de Belém. Romario, el unico gay del grupo (he dicho que yo era la unica extrangera?, esto era muy grande), a Romario lo llevaba viendo una hora desfilando con su maleta de ruedas de flores tropicales en tonos pasteles, con una camiseta con escote de pico ajustada que rezaba "fruto tropical", esto me enamoró y él viene a la sesión que hago en Meachuta con sus amigas, nos intercambiamos los teléfonos. Y la mejor: especie de novicia de unos veintycuatro años, no recuerdo su nombre, pero no paraba de repetirme haciendo esfuerzos y malabares para hablar español, que su sueño era vivir en Paris. Cuando le conté mi experiencia de estar en Brasil y no en Europa a ella se le olvidaba el calor, la inundación del motor y todo: juntaba las manos y sonreía abriendo mucho la boca. Se despidió de mi en Belém, me presentó a sus padres y me dio un abrazo.
He aprendido a recargar mi teléfono, cómo funcionas las cabinas en Brasil, los dos mil códigos diferentes para los móviles que hay en este país y que Jonathan me ayudó de sorprendentemente de una manera activa. Gracias.
Siete horas más tarde y cuando llegó la policia y la prensa para hacer fotos y grabar, nos han dicho que volvíamos a hacer checkin y a subir en el mismo avion, que, en teoría, no se podía usar... El viaje en ese avión ha sido sólo una hora (todo el mundo en silencio, pienso que rezaban), pero una hora HORRIVEL!
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