En mi vida madrileña, jamás podría haber imaginado que iba a ir a un lugar donde no iba a pensar si mi pelo estaba en crisis, si mi ojera genética estába muy marcada o combinaban los pantalones con la camiseta que llevaba. Jamás. Y es el paraiso, amigas. Ser salvaje, al menos unas horas, te hace sentir fuerte, capaz y, en mi caso, afortunada. Una vez alguien me dijo: "piensa en cuánta gente del planeta tiene la oportunidad de vivir lo que tú estas viviendo, de ir a Belém, es un privilegio"
Estar en un lugar donde, y esto nunca lo vi en mi vida, la naturaleza es, y con diferencia, más fuerte que el hombre, hace que todo cambie. Que te sientas más pequeño, y a la vez más grande, hace que te sientas en comunión con el viento, y no con camareros de una discoteca. Bañarse en un rio de agua totalmente opaca marrón, sin ver lo que pasa dentro, donde se bañan niños que hacen su vida descalzos, con una piel perfecta. Que los cambios climáticos, lluvia, viento o iluminación, marquen el ritmo de la vida, como si eso fuera lo natural y lo correcto, y que todos lo acepten agradecidos. He comido manisoba, açaí, cupuaçú, tapioca.. frutas y raíces que ni sabía que existían y he conocido a personas inteligentes, buenas, que, afortunadamente, no son conscientes del todo del tesoro que les rodea, y eso les hace mejores. Arthur (Tusa), Jeanine, Luiza, Renán, Igor (Muc), Daniel, Ligador, Renato, Regina, Fredd, Marsola, Pablo, Nitro, Pedro, Tai son personas con mucho talento que viven en Belém. Quiero ser la mezcla perfecta de Renata, Jonathan e Caio: obrigada, queridos.
Es verdad que te pareces a una salvaje...¿seguro que eres de Madrid? Brasil no necesita gente como tu, que se cree superior, que va a hacer burla de la gente y de las cosas del país. ¿Te crees muy graciosa, no? Pero no lo eres! Ignorante, te dan mil vueltas!
ResponderEliminarEn Madrid hay un montón de salvajes, como en todo el mundo, no te preocupes por mi ciudad natal mucho.
ResponderEliminarSer ignorante no es malo, amiga Perfumando.
Mi ignorancia me llevó a pensar que no habría personas salvajes que pudieran interpretar como ofensa ni uno de mis comentarios, amo Brasil más que mi país, por eso estoy aqui, y en el blog queda claramente reflejado, sólo hay que leerlo.
Por otro lado tu ignorancia, te llevó al atrevimiento de insultarme públicamente y escribir mentiras.
Yo, por mi parte agradezco a la ignorancia este intercambio: necesitaba algún comentario, empezaba a pensar que no entraba nadie aqui.
Obrigada.